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MASIVA EVANGELIZACIÓN DE INMIGRANTES EN EL MAR DE PLÁSTICO (ALMERÍA)

Entre los meses de mayo y junio del año 2024, el ministerio MECES España ha llevado el Evangelio de Jesucristo al territorio almeriense del llamado Mar de Plástico, donde viven y trabajan en el campo decenas de miles de familias de migrantes subsaharianos, marroquís, entre otros. Con más de 30000 hectáreas de invernaderos, la región vista desde el cielo o incluso desde los satélites de la NASA, parece como un mar.

Vista de satélite del Mar de Plástico, donde puede verse en color blanco toda la extensión de invernaderos.

Muchos de los trabajadores de estas plantaciones son subsaharianos y árabes, principalmente, aunque también hay muchas personas del este de Europa. Existen en la zona multitud de asentamientos donde los jornaleros y sus familias viven de forma muy precaria y con recursos muy limitados. El trabajo de estos valientes, da como resultado frutas y verduras por millones de toneladas que alimentan no solo a la población en España, sino a otros países de Europa a los que se exportan estos productos.

Subsaharianos reciben con alegría y enorme agradecimiento biblias en francés y el evangelio de marcos en idioma Wolof.

La provincia de Almería es una tierra del sur de España donde hace mucho calor, que desde bien avanzada la primavera (finales de mayo) hasta el principio del otoño (finales de septiembre – principios de octubre), cuenta con un clima caliente o muy caliente, con temperaturas que superan fácilmente los 30 grados centígrados, llegando a temperaturas superiores a los 40 grados centígrados. Este clima cálido en extremo hace difícil las labores en el campo, complicando aún más las condiciones de vida y trabajo de los jornaleros.

En Roquetas de Mar, multitud de comercios árabes.

Con la evangelización de ciudades estratégicas en el núcleo del mar de plástico como Roquetas de Mar, La Mojonera y El Ejido, centrándonos muy especialmente en el pueblo subsahariano y árabe, entregando miles de biblias y materiales evangelísticos en francés, árabe, inglés, español, e incluso evangelios de marcos en idioma Wolof, un idioma que hablan los senegaleses y gambianos.

Compleja preparación del material para la evangelización.

Solamente en Roquetas de Mar, considerando que hay muchos migrantes que no se han podido empadronar en la ciudad pero viven allí, están registrados en el padrón más de 7000 marroquís, alrededor de 3000 senegaleses y más de 1000 malienses, entre otras nacionalidades. En El Ejido, hay alrededor de 17000 ciudadanos marroquís y en La Mojonera, alrededor del 40% de sus habitantes son extranjeros.

Subsahariano recibiendo con emoción bellas noticias de alguien enamorado de él, Jesucristo Dios.

Descubrimos barrios enteros en estas ciudades y pueblos, algunos de mayoría subsahariana, otros de mayoría árabe, pues por momentos parece que uno está en África. Hay una gran necesidad, sobre todo espiritual. Cada familia migrante necesita encontrar fortaleza, refugio, paz y sentido a la vida por medio de Cristo Jesús, en medio de tanta dificultad”, indica Joël D. Álvarez, Director del ministerio MECES.  

Mercadillo callejero en Roquetas de Mar, con miles de árabes y subsaharianos en el barrio.

Recordamos en este momento el pasaje bíblico por el que el apóstol Pablo escribe a la iglesia en Filipos, afirmando que “Mi Dios, a su vez, rico y poderoso como es, proveerá a todas vuestras necesidades por medio de Jesucristo” (Filipenses 4:19 BLP). Esta carta fue escrita por Pablo, discípulo de Jesús, en el tiempo en que se encontraba encarcelado en Roma. Aún en medio de esa falta de libertad, afirmó; “Nada debe angustiaros; al contrario, en cualquier situación, presentad a Dios vuestros deseos, acompañando vuestras oraciones y súplicas con un corazón agradecido. Y la paz de Dios, que desborda toda inteligencia, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos por medio de Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7 LPB).

Bendecimos vuestras vidas en oración, amados.

Muchos hoy se encuentran como viviendo en prisiones, sin una salida a su difícil situación, al duro trabajo de sol a sol por unas pocas monedas como retribución. Recorriendo un largo camino para llegar a la “próspera” y deseada Europa, concretamente a España, para descubrir que no todo era tan bueno y bonito como se contaba. Viviendo situaciones injustas, de explotación laboral, así como problemas de convivencia por culturas y costumbres tan dispares, las unas de las otras. Es ahí donde Dios aporta su consuelo, esperanza y muestra su amor para con el afligido, aquel que está en gran dificultad, llenando de paz el interior y alumbrando las vidas. Durante este tiempo de evangelización por el ministerio MECES, para muchos todo ha comenzado por una decisión de rendir a Jesucristo Dios sus vidas, ver y entender el pecado en nuestro ser y arrepentirse, cambiando de rumbo y comenzando a vivir una nueva vida de agradecimiento a Dios, fe y seguridad de salvación eterna en Cristo Jesús.

Jesús dijo: «No temas, cree solamente» (Marcos 5:36)

Encontramos también muchos de edificios enteros ocupados ilegalmente por migrantes trabajadores del campo, donde pudimos llevar la Palabra de Dios. No es fácil la vida en el Mar de Plástico, encontramos mucha gente deprimida y sin proyección en la vida. Ahí Jesucristo hace la diferencia, es algo extraordinario”, comenta un miembro del equipo MECES.

Material en árabe «Tengo una carta para ti».

Fue un tiempo de mucha bendición, pues miles de inmigrantes y sus familias recibieron las buenas noticias de salvación en Cristo Jesús, y también fue un tiempo donde muy respetuosamente con aquellos que lo desearon y tienen otra religión, se pudo llevar el mensaje mayoritariamente con agradecimiento también por estos últimos.

Hermanos del equipo MECES preparando el material, sellando y organizando.

La logística de este proyecto ha sido una de las más complicadas de los últimos años. En primer lugar, el abastecimiento del material, que no habría sido posible sin el incondicional apoyo de organizaciones como Manos Abiertas, Bibles per Internet, One Hope España y GVB Dillenburg, a las que queremos dar infinitas gracias por poner a nuestra disposición la semilla para plantar. En segundo lugar, los desplazamientos con varios vehículos, tanto para la recogida de los materiales evangelísticas en distintos puntos de España, como también la puesta a disposición del equipo humano y de los materiales en Roquetas de Mar (Almería), como punto estratégico de coordinación y hospedaje para el desarrollo del proyecto, con costes elevados para la pernocta en la región, durante ese tiempo de campaña.

Peligroso incidente en uno de los viajes, perdiendo parte del equipaje bien asegurado en el techo, en plena autopista.

Damos gracias a Dios, que por medio de ofrendas voluntarias ha provisto lo necesario para este proyecto, esperando en el futuro poder hacer nuevas incursiones evangelísticas en el Mar de Plástico. También la mano protectora de Dios ha estado con nosotros, no exentos de situaciones de peligro, como en uno de los viajes donde perdimos en plena autopista el equipaje que iba bien asegurado en el techo del vehículo, por la rotura de una barra de techo. Hacemos nuestra la promesa de Dios que podemos leer en el Salmo 121, versículo 8; «Jehová guardará tu salida y tu entrada. Desde ahora y para siempre«.

Los niños también son muy usados por Dios, en sus primeros pasos de servicio al Señor.

Este es un tiempo providencial para incansablemente llevar el Evangelio a todo lugar, agradeciéndoles por sus oraciones y animándoles a que puedan materializar acciones evangelísticas en el lugar y para con el pueblo que Dios disponga en su corazón. Por nuestra parte, les saludamos amablemente en el amor de Cristo, aprovechando este momento para dar gloria al Trino Dios por todo lo vivido y por vivir, quedando como equipo MECES con toda buena disposición para seguir sirviendo a Dios con humildad de corazón.

Equipo MECES.

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